El proceso que comúnmente denominamos "fuego" es una combustión, que es la íntima unión de tres elementos: Oxígeno (presente en el aire que respiramos, Calor, y un elemento combustible.
El fuego sólo puede iniciarse y Lugo proseguir contando con la presencia de estos trees componentes:
• Combustible en cantidad suficiente
• Una determinada cantidad de oxígeno
• Calor
Un ejemplo cotidiano donde claramente se identifican estos componentes es cuando hacemos fuego para el asado, el elemento combustible es la leña o el carbón, la fuente de calor la proporcionan fósforos o un encendedor, y el oxígeno presente en el aire completan el "triángulo".
Analizando este ejemplo veremos claramente como interactúan los elementos y como lograr su control y extinción.
COMBUSTIBLES
Se encuentran en tres estados; Sólido, Líquido y Gaseoso
Los materiales sólidos más combustibles son los de naturaleza celulósica, tales como madera, papel, cartón, etc.
Los líquidos inflamables son utilizados en diversas actividades y su empleo negligente es la causa de lesiones e incendios. Contrariamente a lo que se cree, estos líquidos no arden, lo que arden son los vapores que de ellos se desprende, tales vapores son, por lo general, más pesados que el aire, y pueden entrar en ignición (encenderse) a una distancia considerable desde son emitidos (por ello las precauciones a tener en cuenta en estaciones de servicio).
Existe una gran variedad de líquidos inflamables, tales como nafta, bencina, kerosene, alcohol, thinner, aguarrás, etc.
Los gases inflamables más comunes son el hidrógeno, el acetileno, el butano, el propano.
Es importante destacar que el fuego produce gases, muchos de los cuales son combustibles (véase productos de la combustión)
EXTINCION
Como ya hemos expuesto anteriormente, hay tres factores fundamentales que deben hallarse presentes para iniciar y mantener una combustión; Combustible, Oxígeno y Calor.
De acuerdo a lo expuesto, podemos afirmar que suprimiendo uno o más elementos del "triángulo" podemos lograr el control, dando lugar a los métodos básicos de extinción.
1) Eliminación del combustible.
Algunos ejemplos prácticos de este método es el procedimiento de "limpieza" en incendios forestales, retirando los combustibles que aun no han sido alcanzados por las llamas, el cierre de llaves de paso de suministro de gas, retirar envases o embalajes de un local, etc.
2) Eliminación del oxígeno.
Es el hecho de desplazar o reducir la proporción de oxígeno que necesita el material en combustión. Un error frecuente que se comete en los incendios en estructuras es ventilar el recinto "para que entre aire" y posibilitar la salida del humo aun cuando no han arribado el personal de bomberos, enriqueciendo y favoreciendo la propagación de las llamas.
3) supresión del calor.
El agente extintor por naturaleza es el agua, posee una alta capacidad de absorción del calor por enfriamiento,; al mismo tiempo, el vapor que se desprende de ella por acción del calor logra un considerable poder de sofocación.
Otra forma de extinción, compleja en su explicación, es la interrupción de la reacción en cadena, generada a niveles químicos del fuego, la cual se logra con la utilización de extintores de polvo químico seco.